Anteriormente aprendimos que, a pesar de que en los casinos nos encontramos con unas reglas ya prefijadas, a la hora de jugar entre amigos lo más recomendable sería que antes de iniciar la partida tuviéramos en cuenta y acordáramos una serie de normas a seguir.
Sería interesante que fijáramos el número máximo de pujas por ronda de apuestas y que tuviéramos en cuenta si vamos a utilizar comodines o jugar, por ejemplo, alpóquer a la baza más baja. También deberíamos pensar quién reparte y si el juego comienza a partir de la izquierda de éste, en sentido horario.
En caso de que dos jugadores tuviera la misma baza ganadora se partiría el bote, y en el momento de enseñar las cartas, la persona que subió la apuesta o fue la última en apostar debería ser la primera en mostrar sus cartas. Después, en el sentido de las agujas del reloj, los demás jugadores descubrirán sus bazas, aunque no estén obligados.
Finalmente, también deberíamos tener en cuenta que lo conveniente sería que nomostráramos nuestra mano a ningún otro jugador y que procuráramos no poner ninguna carta al descubierto si nos retiramos. Todo ello significaría dar pistas sobre las cartas que pueden estar aún en juego a los jugadores que queden en la partida.






